Martín Palermo selló el 2-0 a los '88, Martín Demichelis abrió la cuenta a los '77 en un duelo en el que Lionel Messi fue capitán por primera vez.
Ahora irá ante los aztecas -el domingo- y seguirá concentrado en Pretoria.
Tarde, pero seguro llegó el triunfo de la Selección. Le costó encontrar la ventaja y recién a los '77 logró quebrar la férrea línea defensiva de Grecia. Martín Demichelis, aquel que falló en el duelo ante Corea del Sur, tuvo su revancha y con un derechazo lleno de bronca estampó el 1-0. Pero la historia tendría un lugar especial para Martín Palermo, que debutó y selló el 2-0 final en el Peter Mokaba de Polokwane.
En los primeros minutos del duelo, el equipo albiceleste examinó a su rival que se metió demasiado en el fondo y le cedió la bola. De a poco, apareció Verón, se acomodó Lionel Messi y se encendió Sergio Agüero para generar varias acciones de gol en fila.
A los '11 y luego de una buena jugada colectiva, Maxi Rodríguez fue hasta el fondo, pero no logró lanzar el centro. Un minuto más tarde el Kun apiló rivales, entró en el área y definió desde el piso. Pero el uno helénico mandó la bola al corner. De allí, Verón encontró un largo rechazo, probó de media distancia, pero Alexandros Tzorvas respondió otra vez.
Con la Bruja como armador, el equipo albiceleste contó con otras chances para abrir el marcador, pero chocó con la segura tarea del arquero helénico. La Fiera Rodríguez lo tuvo en el final del primer tiempo después de una buena acción colectiva y Messi -asediado por la marca personal- también estuvo cerca con un zurdazo que el uno mandó al corner.
En el complemento, Grecia avisó con Samaras, el solitario delantero que aprovechó el error de Demichelis para encender la alarma de Sergio Romero. Pero después todo volvió a la normalidad. Argentina controló la bola, Clemente Rodríguez fue al ataque y casi rompe el cero con un remate que se fue cerca del arco.
Pero los minutos pasaban y el plan de los helénicos salía a la perfección. Hasta que una pelota parada le imprimió justicia al encuentro. Demichelis tuvo su revancha, encontró el camino de la victoria y se reivindicó. Allí, el DT argentino entendió que era el tiempo del reconocimiento y llamó a Palermo para que debute en el Mundial a los 36 años.
A los '80, el Titán pisó el césped del Peter Mokaba y agregó otra escena a su fílmica carrera. Aprovechó un largo rebote después de un zurdazo de la Pulga, acomodó el pie y, de primera, le pegó cruzado para dejar sin chances al seguro Tzorvas. Con un gol repleto de emociones, la Argentina decretó el 2-0, el liderazgo del Grupo B con puntaje ideal y elevó su condición de candidato. Y ya conoce la cuarta estación -México- de un sueño que se agranda a cada paso.


